Este documental dirigido por Álex Guerra explora la idea de la energía masculina y femenina como dos formas complementarias de experimentar la realidad, diferenciándolas del sexo biológico y del género. A través de marcos como el taoísmo, la psicología junguiana, la alquimia y diversos testimonios personales, propone una reflexión sobre el desequilibrio, el autoconocimiento y la integración de ambos polos como camino hacia una vida más consciente.